Se hizo esperar, pero por fin llegó el dungeon crawler de Corvus Belli ambientado en el universo Infinity: Defiance.
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| La caja es generosa... |
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| ...así como su contenido |
La verdad es que el sabor es agridulce, por una parte sí, mola tenerlo, pero por otra es una guarrada estar encerrados, confinados y no poder disfrutarlo con colegas, así que toca pintar.
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| Primero montamos todo el metal, que no es poco. |
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| Después miramos cómo es el Magalodron, está en 2 piezas y da miedo sólo de mirarlo |
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| Marcadores 3d de pozos, torretas, cajas, consolas...gran calidad. |
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| Puertas 3d en plástico del bueno. |
Ahora toca el proceso de pintado para lo cual me propuse hacerlo por partes. En vez de imprimar todo e ir pintando, voy imprimando aquello que realmente me propongo pintar, así que empecé por los héroes y a continuación las criaturas taigha, los degolladores Jayth y el Gwailo.
Poco a poco.
El juego tiene pinta de ser una maravilla táctica y evolutiva, una perfecta campaña de rol de acción pasada al tablero. Además la cuna está perfectamente diseñada para que, una vez todo destroquelado y enfundado, quepa PERFECTAMENTE, y cuando digo PERFECTAMENTE es que cada token, cada carta, cada loseta, cada marcador de cartón tiene su sitio. También hay cuna para la escenografía 3D y una caja aparte con espumas para lo pintado. Una maravilla hecha por jugones para jugones.
Ahora a escalar esa montaña de metal y plástico. Seguro que cuando me pueda volver a reunir con los amigos ya lo tendré todo pintado...